lesiones en el deporte:

Muy frecuentes a nivel de patología deportiva (son el 20 o 30% de las lesiones deportivas). Con frecuencia se las conoce poco y se tratan mal. Su frecuencia depende de la actividad deportiva que se realice, intensidad y preparación física. Ha aumentado mucho en los últimos años por el aumento de la práctica deportiva. Los músculos más afectados suelen ser los biarticulares del miembro inferior (isquiotibiales, cuádriceps y tríceps). Suelen ser lesiones producidas por un agente traumático externo: un agente que incide en el músculo o lesiones producidas por un agente interno: la propia tensión muscular produce la lesión.

Causas internas · Contusión muscular: Aparece una lesión muscular por compresión del músculo contra planos profundos por un agente traumático. Puede ir desde un pequeño aplastamiento con edema a una rotura fibrilar importante (Bocadillo). · Herida muscular: Solución de continuidad muscular y planos suprayacentes que comunican con el exterior por lo que existe riesgo de infección. · Dislaceración. Herida producida en el músculo por un extremo cortante pero que comunica, no con el exterior, sino con otras cavidades. Por ejemplo una sección muscular con fractura que no sale al exterior. · Contracturas: Contracciones mantenidas del músculo tras un esfuerzo interno, se producen por acumulo de cansancio muscular. · Elongaciones: También llamadas distensiones o alargamientos musculares, cuando se sobrepasa el limite de elasticidad de un músculo pero sin producir daño anatómico. Clínicamente aparecen dolores musculares difusos. · Calambres: Contracciones musculares dolorosas con acortamiento máximo del músculo que se manifiesta con un dolor breve e intenso de corta duración tras el cual el músculo queda dolorido. · Rotura muscular: lesiones producidas por un mecanismo indirecto traumático interno normalmente llamado desgarro o tirón muscular. Puede ser una rotura fibrilar, en la que hay un pequeño número de fibras afectadas, rotura muscular parcial en la que hay mayor número de fibras afectadas o rotura total en el que se produce la rotura completa del vientre muscular.

- Evolución general de las lesiones musculares

Normalmente las lesiones musculares sin sustrato anatómico evolucionan a la recuperación en un tiempo variable (contracturas: de uno a tres días; elongaciones: de cinco a nueve días). En cambio, en las roturas, la evolución depende del grado, de la localización, del tipo de tratamiento y de la respuesta muscular. Este plazo varía entre las dos y las doce semanas. Tratamiento: En la fase inicial es bueno aplicar hielo local (en las primeras veinticuatro horas), reposo más o menos intenso y duradero según la lesión, medicación: analgésicos y/o relajantes musculares. En una fase posterior se aplica termoterapia, electroterapia, masaje y estiramientos, en ocasiones es preciso el drenaje del hematoma o un tratamiento quirúrgico. Nunca se debe dar un masaje profundo cuando existe una rotura muscular ya que puede agravar la lesión. Como mucho se puede utilizar un masaje de relajación bajo supervisión médica.

Lesiones tendinosas Tendones: estructura entre vientres musculares y el hueso. Son los encargados de transmitir la función del músculo a distancia. Están formados por fuerzas conjuntivas orientadas paralelas

Patología: Traumática: heridas, roturas, luxaciones y lesiones microtraumáticas. Inflamatorias: Se suele producir por microtraumatismos deportivos o en personas de edad por degeneración del tendón. Se suelen llamar tendinitis. Las alteraciones más frecuentes son la epicondilitis o codo del tenista y la epitrocleitis o codo de golf. También la lesión de hombro, la lesión a nivel de la inserción de los músculos isquiáticos, la lesión del tendón rotuliano, del de Aquiles de los peroneos y de los tibiales, Las molestias suelen aparecer tras la actividad física sin limitarla, dolor al inicio de la actividad, dolor de reposo que impide la vida deportiva, etc. Tratamiento: En primer lugar reposo, en segundo medicación mediante antiinflamatorios o infiltraciones, en tercero fisioterapia y en cuarto tratamiento quirúrgico cuando los demás fracasan.

Esguinces Son lesiones a nivel de la cápsula y/o los ligamentos articulares producida por un mecanismo agudo que sobrepasa los límites de elasticidad pero no llega a alterar la congruencia articular. La estabilidad de una articulación depende de la congruencia de fragmentos óseos, piel, tendones, etc. Las condiciones del ligamento dependen de la edad, el sexo y condición. Se suele producir por un traumatismo agudo de mecanismo indirecto, de angulación o de rotación, que hacen que se fuerce la articulación mas allá de su máxima amplitud y sobrepasando la resistencia elástica del ligamento. Es una lesión frecuente que se cuele producir en accidentes casuales o deportivos. Es mas frecuente en varones y jóvenes y menos en niños y en ancianos. Las articulaciones más afectadas son las de tobillo, rodilla y dedos.

Los síntomas suelen ser dolor, normalmente localizado a nivel de la articulación que se atenúa tras la lesión para reaparecer a las pocas horas con mayor intensidad, suelen producirse hematomas, a la palpación encontraremos calor local y dolor, impotencia funcional. El tratamiento depende del grado de esguince y del criterio médico. Lo primero en inmovilizar, otro tratamiento seria fisioterapia, que es un complemento a la inmovilización y que permite una mejor y mayor recuperación de la lesión. El tratamiento quirúrgico se suele dar en personas jóvenes que tienen inestabilidad articular demostrada, en deportistas de élite o por prescripción del especialista.

Las complicaciones de los esguinces suele ser inestabilidad mecánica o funcional que van a hacer que produzcan esguinces de repetición.

Luxaciones Son pérdidas de la congruencia articular por un fracaso de la estabilidad cápsulo-ligamentosa debido a un traumatismo o por causas patológicas (enfermedades congénitas, tumores).

El mecanismo es semejante al de los esguinces pero en este caso se vence la resistencia elástica de la articulación y los ligamentos y se produce una pérdida de la congruencia articular. La pérdida de contacto puede ser parcial (subluxaciones) o total (luxación completa). Las luxaciones son más frecuentes en varones excepto la de la articulación temporomandibular que lo es más en mujeres.

Se suelen producir por traumatismo directo, el traumatismo alcanza uno de los huesos haciéndole que se desplace sobre el otro.

Se suele tratar con reposo articular. Se debe inmovilizar el miembro hasta la cicatrización de los elementos articulares. El tercer tratamiento seria fisioterapia. Finalmente el tratamiento quirúrgico se usa cuando hay una luxación irreductible y puede ser por interposición de un tendón o de un fragmento óseo.

Contusiones Es una de las patologías más frecuentes en traumatología. Se define como una lesión de cualquier región corporal producida por un golpe de fuerza variable con un objeto contundente. El término puede referirse tanto al mecanismo causal como a la lesión producida. Una contusión puede producir irritaciones cutáneas, hematomas, heridas, fracturas. Etc. Normalmente se habla de contusión cuando no existen lesiones de otras estructuras que merezca la pena señalar. Cuando la contusión afecta a una estructura articular y produce inflamación se habla de artritis post-traumática.

LESIONES DE LA MANO

Esguinces de muñeca

El esguince es con mucho la lesión más frecuente de la muñeca y en la mayoría de los casos la peor tratada en el deporte. Puede deberse a un movimiento forzado anormal de la muñeca. Caer sobre la muñeca hiperextendida es la causa más frecuente, pero la flexión y la torsión violentas también pueden desgarrar el tejido de sostén. Puesto que el principal sostén de la muñeca proviene de los ligamentos posterior y anterior que llevan los principales vasos nutricios a los huesos carpo, los esguinces repetidos pueden alterar la circulación sanguínea y, en consecuencia, la nutrición de los huesos carpianos.

En caso de esguince se encontrara un dolor exacerbado por el movimiento, hinchazón y una leve impotencia funcional.

Tratamiento: Las primeras 24 horas se tratará con hielo. Se inmovilizará con un vendaje, durante esta inmovilización se lucha contra el edema por posición en alto de la mano y movilización de los dedos. Después de la inmovilización, que durara de 3 a 4 semanas, se dará un masaje de drenaje para quitar el edema, movilización activa y sin resistencia, y una vez desaparecido el edema y los dolores se trabajará la musculación.

Esguince de ligamento lateral del dedo.

Es muy frecuente en deportes como el baloncesto, voleibol y fútbol americano. Un mecanismo frecuente es una fuerza axial que produce el dedo atrancado.

Hay una intensa sensibilidad local en el lugar de la articulación, sobre todo en la región de los ligamentos laterales. Puede haber inestabilidad lateral o medial cuando la articulación está en 150º de flexión.

Tratamiento: consiste en bolsas de frío, inmovilización con férulas. La articulación se inmoviliza generalmente en 30 a 40º de flexión durante 10 días. Si el esguince es de la articulación de la primera falange la inmovilización en extensión completa unos cuantos días contribuye al proceso de curación. Si los esguinces son pequeños, el vendar con esparadrapo el dedo lesionado a otro indemne proporcionará sostén protector. Más tarde, puede aplicarse una falsa rienda para protección del pulgar o de otro dedo.

Luxaciones de falanges.

Las luxaciones de las falanges tienen una incidencia elevada en el deporte y están causadas sobre todo por golpear una pelota con la punta del dedo (voleibol, baloncesto, balonmano). La fuerza lesiva esta dirigida generalmente hacia arriba desde la cara palmar, desplazando dorsalmente la primera o la segunda articulación, El problema resultante es en principio un desgarro del tejido capsular de sostén acompañado de hemorragia, pero puede haber ruptura del tendón flexor o extensor y fracturas conminutas en la articulación luxada y en su proximidad. La reducción de la articulación del pulgar debe hacerla un médico. Es aconsejable ponerle una férula antes del envío al médico.

Tratamiento: Después de su reducción se debe inmovilizar en 30º de flexión unas 3 semanas porque si es inadecuada puede causar una articulación inestable y/o tejido cicatrizal excesivo y posiblemente una deformidad permanente.

El dedo en martillo El dedo en martillo es frecuente en los deportes, sobre todo en béisbol y baloncesto. Está causado por el golpe de una pelota lanzada que choca contra la punta del dedo, arrancando por completo el tendón del extensor de su inserción junto con un trozo de hueso.

El deportista, incapaz de extender el dedo, lo tiene a un ángulo de unos 30º. También hay sensibilidad local en el punto de la lesión y a menudo puede sentirse el trocito de hueso arrancado.

El tratamiento puede ser:

Conservador: Por inmovilización en hiperextensión por yeso, durante 6 semanas. Este tratamiento será eficaz si se realiza los primeros días después del accidente.

Quirúrgico: En que la inmovilización total de la mano por los procedimientos anteriores será de 4 semanas, seguida por 2 semanas de inmovilización del dedo solo.

La movilización nunca podrá comenzar antes de 2 meses (tratamiento conservador) o 6 semanas (tratamiento quirúrgico) de inmovilización.

Muñeca de remero Es una inflamación de los tendones del lado externo de la muñeca. Duele al apretar el remo y al tensar la muñeca hacia dentro. Existe un punto sensible. Es frecuente en remeros, piragüistas y demás deportistas que tengan que realizar este esfuerzo. Los tendones pasa por un canal estrecho y se comprimen.

El tratamiento es reposo durante varias semanas, masajes. A veces el único modo de aliviar el dolor es liberar quirúrgicamente los tendones.

LESIONES DE CODO

Codo de tenista (Epicondilitis lateral)

Es el resultado del esfuerzo sobre los músculos extensores y supinadores del antebrazo, visto frecuentemente en jugadores de tenis, de donde deriva su nombre común, aunque también se suele dar en deportes como el boxeo, karate, judo. La historia de un dolor que aparece posterior al ejercicio de manera progresiva, y en movimientos cotidianos como encender el auto o abrir la puerta. Al examen se encuentra sensibilidad del epicóndilo lateral, y dolor a la resistencia de la supinación y extensión del puño.

Tratamiento: suele ser poner el brazo en cabestrillo, reposo frío seguido de ejercicio ligero o calor. La fisioterapia es un buen coadyuvante en la terapia. Se suele prescribir un brazalete de refuerzo aplicado inmediatamente por debajo del pliegue del codo es muy beneficioso para reducir el esfuerzo del codo. Si estas medidas no son efectivas, infiltraciones con corticoides. En casos refractarios, está indicada la cirugía como medida preventiva en pacientes susceptibles el uso de una faja en el antebrazo y la correcta utilización de los equipos deportivos. NOTA: En los casos en los que la epicondilitis está relacionada con el tenis, hay que prestar atención al tamaño apropiado de la empuñadura y a la tensión del cordaje de la raqueta.

El codo de golf/lanzador de jabalina Es una lesión de epitrocleitis, producida por el movimiento del brazo al lanzar, que aplica una fuerza considerable sobre el codo, en aceleración hasta el final. En un adulto, sólo se produce una inflamación en la inserción del músculo, pero en niños se puede desprender un fragmento óseo y quizá sea necesario operar. El tratamiento suele ser con reposo durante varias semanas, aplicación de hielo, ultrasonidos. La curación completa de esta lesión puede durar varios meses.

LESIONES DE HOMBRO

Lesión por pinzamiento del manguito de los rotadores.

Esta lesión se da principalmente en nadadores de crawl y mariposa, en los lanzadores de béisbol, en el servicio y smash en el tenis, en el mate de voleibol, etc. El uso continuado del brazo o de los brazos en una actividad deportiva es bien sabido que causa un síndrome de pinzamiento. El principal motivo de este síndrome es la reducción de espacio por el que puede pasar el músculo supraespinoso.

El deportista con una lesión de rotadores refiere dolor de la articulación del hombro durante o después de la actividad. También puede haber alguna restricción de movimiento del hombro.

Tratamiento: Si se diagnostica tempranamente, en general basta con el tratamiento conservador a base de reposo, entrenamiento en el uso apropiado del brazo y tratamiento superficial con frío o calor. El ejercicio de rehabilitación debe dirigirse a lograr el pleno campo de movimiento articular y fortificar la musculatura debilitada del complejo del hombro. Si se deja que esta situación progrese más allá de sus primero síntomas, es necesaria la intervención quirúrgica.

Fracturas de clavícula

Es una de las mas frecuentes en los deportes. Más del 80% ocurren en el tercio medio de la clavícula, que carece de apoyo ligamentoso. La fractura de clavícula esta causada por golpe directo o por fuerza transmitida resultante de una caída sobre el brazo extendido. Esta lesión se da con frecuencia en el ciclismo, como resultado de una caída, en el judo, etc. El deportista con una clavícula fracturada apoya el brazo en el constado lesionado e inclina la cabeza hacia ese lado, con el mentón vuelto al lado opuesto. A la inspección la clavícula lesionada aparece un poco más baja que la del lado ileso. La palpación revela también hinchazón y ligera deformidad.

Tratamiento: Se realiza inmediatamente un vendaje y un cabestrillo y tratando el shock si es necesario. Se envía al médico y una vez allí se reducirá, si es necesario, y se pondrá un vendaje en forma de 8 que estabilizará el hombro en una posición orientada hacia arriba y hacia atrás.

Ruptura del tendón del bíceps Una lesión que puede resultar de una inflamación inicial, sin un buen manejo, que se deteriora con la fricción producida en la hendidura bicipital y puede degenera en la ruptura completa del tendón, con un movimiento suave. La utilización de corticoides en infiltraciones para la tendinitis del bíceps, deteriora este tendón y predispone su ruptura. El examen es muy evidente pues se presenta una tumefacción en el área del bíceps que es característica. Tratamiento: la solución es quirúrgica, pues de no corregirlo por esta vía, la deformidad permanecerá, y se perderá del 10 al 20% de flexión de codo.

LESIONES DE LA CARA

Fractura del tabique nasal La fractura de la nariz es una de las fracturas de la cara más frecuentes. Suele aparecer como una separación de las apófisis ascendentes del maxilar superior, como separación de los cartílagos laterales o como combinación de ambas. Se suele dar en deportes de contacto como el baloncesto, karate, boxeo.

La fuerza del golpe en la nariz puede venir de lado o ser una fuerza frontal directa. La fuerza lateral causa más deformidad que el golpe frontal. En las fracturas nasales es profusa la hemorragia por la herida contusa del revestimiento mucoso. La hinchazón es inmediata. Generalmente hay deformidad de la nariz que ha recibido un golpe lateral. La palpación suave revela movilidad anormal y emite un ruido chirriante.

Tratamiento: Hay que controlar la hemorragia, después aplicar compresión al sitio donde puede producirse un hematoma. Cuando ya existe, hay que drenarlo inmediatamente mediante una incisión quirúrgica que la mucosa del tabique nasal. Después del drenaje se tapona firmemente la nariz para impedir que se vuelva a formar el hematoma. Si se descuida un hematoma se formará un absceso que causa pérdida ósea y cartilaginosa y por último una deformidad difícil de corregir.

LESIONES DE ESPALDA

Espalda del gimnasta Es frecuente en los jóvenes. Provocada por ejercicios de arqueo de espalda. La columna se flexiona hacia atrás en exceso y las vértebras rozan ligeramente, causando dolor. Dirigir la pierna hacia atrás muy despacio o hacia delante muy deprisa, puede tensar en exceso los ligamentos y músculos de la espalda. El dolor se siente en la línea media y empeora el arquearla hacia atrás.

El tratamiento suele ser reposo, cambio de técnicas de entrenamiento, ejercicios de movilidad del hombro, procurando arquear la espalda a todo lo largo, cambiar de pierna en los ejercicios y ampliar el circulo, también será necesario algunas sesiones de masaje.

LESIONES ABDOMINALES

Desgarros musculares abdominales La región abdominal es especialmente vulnerable a las lesiones en todos los deportes de contacto. Un golpe puede producir lesiones superficiales e incluso internas profundas, dependiendo de su localización e intensidad. Los fuertes músculos abdominales ofrecen buena protección cuando están tensos, pero se lesionan fácilmente cuando están relajados. Es muy importante proteger al tronco de todas las fuerzas traumáticas de los deportes de contacto. Es esencial el buen acondicionamiento, así como el equipo protector apropiado y la aplicación de reglas de seguridad. Toda lesión interna sospechada debe remitirse al médico.

Una torsión brusca o un movimiento brusco hacia arriba del tronco puede desgarrar un músculo abdominal. Estos tipos de lesiones tienen el potencial de ser muy incapacitantes, con intenso dolor y formación de hematoma. Inicialmente debe emplearse hielo y venda elástica.

El tratamiento es conservador, con ejercicio dentro de los límites indoloros. El reposo es esencial.

LESIONES DE LA INGLE Y MUSLO

Distensión de la ingle La ingle es el surco entre el muslo y el abdomen. La musculatura de esta zona incluye al psoasilíaco, el recto femoral y el grupo aductor. Cualquiera de estos músculos se puede desgarrar en la actividad deportiva y provocar una distensión de la ingle. Cualquier exceso de extensión de la musculatura de la ingle puede resultar en una distensión. Es posible que la carrera, saltos y la torsión con rotación externa produzca esas lesiones.

La distensión de la ingle es una de las lesiones más difíciles de tratar en el deporte. Puede presentarse como una punzada o sensación de desgarro repentinos durante el movimiento, o no notarse hasta que termine la actividad. Como es característico en la mayoría de los desgarros, la distensión de la ingle produce dolor, debilidad y hemorragia interna. Si se detecta inmediatamente después de que ocurra, debe tratarse con hielo intermitente, presión y reposo durante 48-72 horas.

Tratamiento: Se ha observado que el reposo es el mejor tratamiento par esta lesión de la ingle. El tratamiento diario con baños de burbujas y crioterapia son paliativos; los ultrasonidos son más definitivos. El ejercicio debe retrasarse hasta que desaparezca el dolor en la ingle. En la rehabilitación se insistirá en el movimiento. Hasta que se desarrollen la flexibilidad y fuerza normales, se debe aplicar un vendaje protector en espiga. Obsérvese que una fractura de estrés pélvico puede producir dolor en la ingle. Por tanto, los corredores de fondo, especialmente, deben ser remitidos al médico para examen cuando sufran dolor severo en la ingle.

Ingle de futbolista Es una inflamación de unión de las dos ramas del pubis donde existe un ligamento (sinfisis) que puede distenderse. Es causado por movimiento de costado, por ejemplo, al eludir a un jugador contrario o en las carreras de vallas. Suele detectarse por palpación en la zona púbica, al correr, y al dar patadas. Se debe haber sobrecargado una pierna mucho más que la otra.

Tratamiento: Suele tardar en curarse. El tratamiento será reposo durante 6 semanas, ejercicios graduales, muy lentos, para agilizar y mejorar los tendones poplíteos del tendón de aquíles y del cuádriceps.

Distensión del muslo Distensión del músculo cuádriceps: El músculo recto del fémur en ocasiones sufre una distensión por estiramiento repentino (al caer sobre una rodilla doblada) o contracción repentina (saltando en el voleibol o chutando en el fútbol). Normalmente se asocia a un músculo debilitado o excesivamente contraído.

Un desgarro en la región del recto femoral puede causar rotura parcial o completa de las fibras musculares. El desgarro incompleto se puede localizar centralmente dentro del músculo o más periféricamente.

Un desgarro del cuádriceps femoral periférico produce menos síntomas que el profundo. Por lo general, hay menor sensibilidad puntual y no aparecen hematomas. Un desgarro muscular parcial localizado, centralmente produce más dolor y molestia que el periférico. Con el profundo se produce mucho dolor, dolor agudo a punta de dedo, espasmo y pérdida de función, pero con poca decoloración por hemorragia interna. En cambio, el desgarro muscular completo del recto femoral puede dejar al deportista con poca incapacidad y molestias, pero cierta deformidad de la cara anterior del muslo.

Tratamiento. La magnitud del desgarro se debe averiguar lo antes posible, antes de que la inflamación llegue a enmascarar el grado de lesión. Los tres primeros días pueden estar aconsejadas las muletas. Después de que la fase inflamatoria aguda se haya resuelto y cicatrizado, se puede iniciar un régimen de contracción muscular isométrica dentro de los límites exentos de dolor, junto con crioterapia. Son posibles otros tratamientos, como el baño de remolinos frío y los ultrasonidos. El estiramiento suave no debe comenzar hasta que el muslo esté libre de dolor. Se puede utilizar una muslera de neopreno que proporcione sujeción al tejido blando.

Distensiones en los flexores de la rodilla

Las distensiones de los flexores de la rodilla ocupan el segundo lugar en incidencia de lesiones deportivas del muslo, entre todos los músculos sometidos a distensiones, este grupo ocupa el primer lugar.

La causa exacta de esta lesión es desconocida. Se especula que un cambio rápido del músculo desde la estabilización a la extensión de la cadera al correr puede ser una causa importante. No se entiendo bien lo que conduce al fallo y deficiencia de este músculo en la acción complementaria de los opuestos. Algunas razones posibles son la fatiga muscular, la irritación del nervio ciático, una postura defectuosa, la asimetría en la longitud de las piernas, la tensión de los tendones y el desequilibrio de fuerza entre los grupos musculares de la cara posterior del muslo.

En la mayoría de los deportistas el grupo muscular de los flexores de la rodilla debe tener un 60-70% de la fuerza del grupo antagonista del cuádriceps. Es imperativo el estiramiento después del ejercicio para evitar la contracción muscular.

La distensión puede afectar al interior del músculo o a su unión al hueso. El tamaño de la lesión variará desde la separación de una pocas fibras musculares hasta la ruptura o una fractura por avulsión completa.

Una distensión en primer grado se suele evidenciar por dolor muscular en el movimiento, acompañado de dolor a punta de dedo. Estas lesiones suelen ser difíciles de detectar cuando ocurren. La irritación y rigidez no son aparentes hasta que el deportista se ha enfriado después de la actividad. En la mayoría de los casos, el dolor de la distensión leve se puede atribuir a espasmo muscular más que a desgarro hístico.

Una distensión de segundo grado representa un desgarro parcial de las fibras musculares, identificado por un chasquido o desgarro repentino del músculo, acompañado de dolor grave y perdida de la función de la flexión de rodilla. Una distensión de tercer grado es una rotura de tejido muscular o tendinoso, con hemorragia e incapacidad importante.

Tratamiento: Inicialmente se debe emplear una bolsa de hielo y compresión con una venda elástica. La actividad se interrumpe hasta que el dolor se alivie completamente. Se debe evitar el estiramiento y el sprint explosivo. Tras estabilizar la inflamación puede ser beneficioso un tratamiento de ejercicio isométrico, crioterapia y ultrasonidos. Después de la eliminación del dolor, el deportista puede iniciar movimiento de rodilla isotónicos. La recuperación puede tardar desde 1 mes hasta una temporada completa.


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